Eugene en Nueva York
Linda Lantieri es una de las fundadoras de CASEL, la organización ideada por el divulgador científico norteamericano Daniel Goleman, autor del bestseller mundial “Inteligencia Emocional”, para la difusión de la educación social y emocional en el mundo. Linda es una mujer extraordinaria, llena de bondad y generosidad hacia los demás, dedicada a la prevención de la violencia en las aulas de Nueva York desde hace más de 25 años. Nos relató aquella noche la historia de uno de sus alumnos, Eugene, al que ella formó para ser estudiante mediador dentro del programa de educación socio-emocional, en su escuela del Bronx (los mediadores son figuras claves en muchos programas de educación emocional, alumnos que aprenden las herramientas para ayudar a resolver conflictos entre sus compañeros de clase). Cuando una de las profesoras le preguntó a Eugene qué meta tenía para el futuro, contestó “Seguir vivo a las 21 años”. Tenía entonces 18 años. Al poco tiempo, Linda recibió una llamada de la directora de la escuela de Eugene. Le dijo que el chico estaba “en el sitio equivocado en el momento equivocado” y que una bala perdida le había derribado mientras caminaba por las calles de su barrio. Estaba en el hospital, paralizado de cintura para abajo.
“Tardé dos días en reunir suficiente coraje para poder ir a verle”, cuenta Linda. “Entré en la sala del hospital y entre más de treinta jóvenes en sillas de ruedas, vi a Eugene. Le pregunté, “Cómo estás?”. Nunca podré olvidar su respuesta. “No he estado bien hasta ahora, pero esta mañana me he despertado y he decidido encontrar el lugar en mi corazón donde poder perdonar al tipo que disparó la bala.” Atónita, Linda le preguntó “¿Cómo puedes hacerlo?”, y Eugene contestó “Me he dado cuenta de que yo podía haber sido ese tipo, si no hubiese aprendido que hay caminos mejores.”
(extracto de Brújula para Navegantes Emocionales, de Elsa Punset).

