La Lista de NO
La lista del NO.
El domingo 3 de agosto entrevistamos al psiquiatra argentino Walter Riso en el espacio de bienestar emocional del A Vivir que son Dos Días, de la Cadena SER. Para aquellos que no pudieron escucharle, quería resumir una sugerencia que hizo este magnífico especialista en relaciones afectivas durante el programa. Walter Riso venía a hablar de distintas formas tóxicas de relacionarnos, tal y como expone en su excelente libro Amores Altamente Peligrosos. Marta, la directora del programa, le preguntó si tenía pareja, y él contestó con mucha sinceridad. Explicó que hace tiempo, al cabo de unos años de un divorcio sereno, no traumático, seguía solo y que reflexionó acerca de qué le pedía al amor. Y para ello elaboró una especie de “lista del NO”- en la que apuntó aquello que NO quería vivir en una relación afectiva. Al poco tiempo, conoció a una mujer que también tenía clara su propia lista del NO, y llevan muchos años juntos.
Como estábamos en la radio, en directo, con el tiempo apremiando, no pude preguntarle más acerca de esta lista. Me pregunté en silencio si esa no era una lista demasiado negativa. Pero lo he ido pensando y creo que es una lista necesaria y fruto de la madurez. Lo que a mí me sugiere ahora es la necesidad de tener claro, a partir de una etapa de la vida, lo que NO queremos, ni necesitamos, volver a experimentar. Si tropezamos varias veces en la misma piedra, es porque no hemos comprendido la fuente de nuestros errores. La lista del NO significa que hemos alcanzado la madurez emocional que nos permite no repetir patrones erróneos, saber que hemos aprendido de nuestros errores, que nos conocemos a nosotros mismos y que podemos llevar el rumbo de nuestro vida seguros de lo que NO queremos. Aprender a decir que NO, y aprender a evitar las experiencias tóxicas y negativas, es un paso magnífico y liberador.
¿Por qué me sorprendió al principio la lista del NO? Pues porque instintivamente las personas solemos tener, conciente o inconscientemente, una “lista del SI”- de nuestros deseos, anhelos y frustraciones. Y sin embargo es fácil confundir el deseo con la necesidad real, y nuestra lista del SI podría transformarse en una lista de deseos insustanciales, sin rumbo. La lista del SI tiene otro peligro: que no seamos capaces de intuir y disfrutar de determinadas experiencias vitales inesperadas, que la vida, si no tenemos prejuicios, tal vez pueda depararnos. Tendemos a percibir y a fijarnos solo en aquello que deseamos o que tememos. Nuestro cerebro, en este sentido, no es objetivo, y es mejor no cerrarle aún más puertas constriñendo nuestros deseos en una lista del SI.
Paradójicamente, la lista del NO, si es serena y meditada, si responde a una experiencia vital asimilada y comprendida, puede abrirnos las puertas a una vida más rica y real.

